Capítulo 27.
Capítulo 27
Sarah.
El resplandor de la mañana entró por la ventana con una agresividad que me lastimaba los ojos. No había dormido más de tres horas en toda la noche; el resto del tiempo lo pasé mirando el techo, repasando mentalmente mi declaración y tratando de borrar de mi mente la imagen de Alejandro en el salón.
Me levanté con el cuerpo rígido y me vestí con un traje sastre negro, sobrio, impecable.
Bajé al comedor y el silencio me recibió como una bofetada. Alejandro ya estaba allí, sent