–Entonces, doctora… ¿es realmente cierto? ¿Está realmente embarazada?– preguntó Leonardo, preocupado e impaciente.
–Tanto el análisis de sangre como el de orina confirmaron que la señora Carla está embarazada, sí–
Leonardo sintió un golpe en la cabeza. Había sido solo una vez… ¿cómo pudo quedar embarazada tan fácilmente?
–¿Por qué tienes esa cara, querido? Ah, ya sé… estás tan emocionado por ser papá otra vez que ni siquiera puedes creerlo– provocó Carla, sonriendo, y miró a la médica. –Doctora