Carla entró en la habitación llamando la atención de todos. Miró a Leonardo, que estaba demasiado cerca de Júlia para su gusto, junto a Dália, los tres sonriendo como "la familia feliz", como siempre lo hacían para irritarla.
Al ver esa escena, su mirada se oscureció de rabia, pero pronto una sonrisa brotó en sus labios al adentrarse en la habitación.
–Dália, ¿quieres ver a tu hermano?– preguntó Carla con la voz cargada de malicia, sonriendo aún más al ver los ojos de Dália brillar.
–Yo… ¿puedo