–Felicidades, Dália… vas a tener un hermanito.
Las palabras de Carla resonaron por todo el jardín donde se celebraba la fiesta, dejando a todos los presentes en shock. Pero pronto estalló una ola de aplausos y felicitaciones.
Leonardo sintió que el suelo desaparecía bajo sus pies, como si lo hubieran empujado a un abismo sin previo aviso.
En medio de la multitud frenética, solo había un rostro que lograba ver con claridad.
Julia.
Ella permanecía inmóvil, con los ojos fijos en algún punto indefi