Julia quedó en shock al oír aquellas palabras pronunciadas de forma tan fría y dura.
—¿q-qué?— las lágrimas subieron a sus ojos.
Leonardo suspiró, pasándose la mano por el rostro, como si se estuviera preparando para una guerra que no quería librar; no quería hacer aquello, pero tenía que ser firme.
—Te mudarás a una de mis propiedades en la ciudad— completó con la voz controlada y firme, al igual que su mirada.—Será temporal, solo hasta que todo se calme—
Julia parpadeó varias veces, como si n