ARIA
El sol comenzaba a ponerse, tiñendo el cielo de tonos cálidos mientras caminaba por los terrenos de la manada Sombra Nocturna. Mi mente no podía dejar de pensar en todo lo que había sucedido desde que llegué aquí.
Miré hacia la arena de entrenamiento, donde los guerreros entrenaban con movimientos rápidos y decididos. Una extraña mezcla de envidia y admiración me invadió. Quería ser como ellos, fuerte, capaz de defenderme.
"Quizás debería intentarlo", me dije, cruzándome de brazos mientra