EPÍLOGO 2 FINAL
KATRINA
Kael se endereza de golpe y retira sus manos de mi cuerpo.
Mi madre se acerca, observando de arriba abajo al hombre lobo que tengo al lado.
—Señora. Un gusto. Me presento formalmente: soy Kael, comandante de la manada Sombra Nocturna.
—Sé quién eres. Lo que no tengo claro es qué quieres de mi hija —dice, seria.
—Quiero casarme con ella —responde sin vacilar.
—Este hombre no se anda con rodeos…—dice mi madre.
—Nop —respondo, asintiendo con la cabeza.
Mi madre no me mira. S