ARIA
Mientras avanzábamos hacia el territorio de Sombra Nocturna, mi mente viajaba en direcciones opuestas al camino. Estaba hecha un lío. No podía dejar de pensar en todo lo que se avecinaba. Tendría que adaptarme a las leyes y costumbres de una nueva manada, algo que ya de por sí era intimidante. Pero además de eso… iba a casarme. Era surrealista.
Supongo que no debería preocuparme tanto por la vida marital, ¿no? El comandante probablemente ni me hará caso. Pero entonces, ¿qué se supone que de