ARIA
Caminé sin rumbo fijo después de salir de la biblioteca. Mi corazón aún latía con fuerza, pero no era solo por la ira. Las palabras de Gema se repetían en mi cabeza una y otra vez:
"Si el Comandante no te acepta completamente y no te marca… No eres nadie."
Apreté los dientes. ‘¿Por qué me afectaban tanto sus palabras?’ No era la primera vez que alguien ponía en duda mi lugar en esta manada, ni sería la última.
Pero… esta vez sentía que me estaba afectando más profundamente.
Regresé a mi h