ARIA
Después del entrenamiento con Zacarías, Helena me pidió que ayudara a algunas hembras con la administración de la manada. No era algo complicado para mí, pues esas tareas habían sido parte de mi día a día en Luna Menguante.
Nos reunimos en un despacho pequeño pero acogedor, con una mesa grande donde nos acomodamos Helena, dos hembras más y yo. Nos pusimos al día con el papeleo: facturas, pagos a proveedores, gestión de algunos negocios de la manada…
El tiempo pasó volando.
A la h