Conociendo a la suegra.
Victoria estaba doblemente nerviosa.
En primerísimo lugar, esto era una cita, en toda regla, no solo su primera cita con Benito, auténticamente su primera cita; con Alejandro nunca tuvo citas románticas, solo reuniones de trabajo que ella pintaba, en su imaginación, como cortejo. En la mañana del sábado, Benito la fue a buscar a su casa, disfrutaron de un agradable viaje en su auto hasta Santiago, llegaron temprano al hotel donde almorzaron entre risas, besos e historias de sus vidas y de sus