El complot se cae a pedazos.
El departamento de Benito era un caos absoluto de mudanza, cajas se acumulaban por todos lados, en la elegante cocina solo quedaban un par de tazas. En el living, Bea y Martina daban vueltas en círculos, devoradas por la ansiedad, se preguntaban cómo iría la reunión de Elena con Victoria en Cerro Castillo, tenían la certeza que Elena destrozaría el orgullo de esa arribista de Victoria, pero la espera se estaba volviendo eterna. No tenían esperanzas de recibir un W******p, a Elena le cargaba repo