Mundo ficciónIniciar sesiónSinopsis: Allecra pudo escapar de quién pensaba era su mayor enemigo, ya en brazos de Gabriel descubre que las cosas no marchan como ella esperaba. Isabella se opone a la locura que está cometiendo su hermana y le pide que recapacite, ella la ignora y sigue con el que ella piensa es el camino correcto. Dante Enojado, herido y con ganas de vengarse empieza la búsqueda y cacería contra Allecra y los que la ayudaron, él se dice a si mismo que todo es por sus hijos y que no quiere más a la víbora de curvas generosas y cabello rojo intenso que tiene ahora, pero no contaba con tener aún emociones por ella en él cuando la vuelve a ver en New York. Pero sus enemigos los quieren separados y sufriendo, cada vez están más cerca de ella y amenazan con lastimar a sus hijos también. ¿Podrá Dante perdonar a su esposa y unir sus caminos otra vez? ¿O el odio y el resentimiento es más fuerte? Acompáñalos en este última aventura y lee bajo tu propia responsabilidad, la Autora no se hace cargo de corazones rotos, odio a sus protagonistas o pasiones desenfrenadas. Nota: Este Libro contiene lenguaje que puede resultar vulgar y ofensivo para algunos, tiene escenas de sexo forzado y de sexo consensuado, violencia física, asesinatos y algunas situaciones que pueden resultar de muy mal gusto para el lector, proceda con precaución. Si buscas una historia color rosa, dónde los personajes tiene fácil su felices para siempre y viven felices reproduciéndose como conejos, da media vuelta está novela no es para ti.
Leer más—Son inversiones importantes, mi señor… a la larga, podemos aliarnos a esas empresas. La monarquía se hace más fuerte con cada inyección de dinero…
Kereem Abdalá, el Emir de Arabia Saudita, asintió y comenzó a leer los documentos.
Sanem estaba a su lado un poco inquieta. Había un poco de sudor en su frente, los síntomas estaban volviendo cuando se colocó la palma en su vientre, y se dobló al sentir un fuerte dolor.
—¿Te encuentras bien? —preguntó en susurro su esposo en susurro, pero ella asintió rápidamente.
—Sí… creo que tengo que retirarme un momento… siento irme de repente.
—Te acompañaré… —Kereem insistió.
—No es necesario… — Ella apretó los dientes de forma ruda, para disimular su dolor, y con permiso de todos los presentes en el escenario, se retiró mientras Kereem quedó un poco preocupado observando su salida repentina.
Sanem casi corrió por los pasillos del gran palacio, pero se detuvo llegando a la entrada de su habitación mientras otro dolor, mucho más fuerte que los anteriores, la sacudió con fuerza.
—¡Ahhh…! —su gemido fue delicado, y justo en ese momento, Tara, su criada personal de confianza, llegó a ella con rapidez.
—Majestad… ¿Qué le ocurre?
—Ayúdame, Tara… entrame a la habitación y cierra las puertas…
Con dificultad, ambas llegaron a la cama, y solo en ese momento, Tara se dio cuenta de que su señora tenía las piernas ensangrentadas.
Así que se puso las manos en la boca.
—No… —Sanem bajó la mirada alzándose el vestido, y sus manos temblaron junto a su mandíbula.
Rápidamente, sus ojos se llenaron de lágrimas, y su pecho comenzó a hipar.
—Déjeme buscar un médico con urgencia… por favor… —Sanem reunió el valor y la tomó del brazo con fuerza, impidiendo que su criada se fuera.
—Llévame a la tina…
Tara la observó con terror, y luego asintió.
Ella la sentó con cuidado, desnudando a su señora, y supo que la cantidad de sangre que estaba fluyendo, era importante. Pronto debía buscar a un médico, y avisarle al Emir.
—¿Ya le había dicho al señor? Quiero decir, ¿qué estaba embarazada…? —Sanem negó.
—No… pero pensé… —Sanem miró a Tara con las lágrimas rodando por su mejilla—. Pensé que esta vez…
Tara bajó la cabeza.
—¿Cómo es posible, Tara…? ¡He perdido cuatro embarazos! ¡Cuatro bebés!
La mandíbula de Sanem tembló significativamente, y un sollozo desgarrador salió de su garganta.
—No lo sabemos hasta que el médico la vea, mi señora… por eso es mejor que lo llame…
—¡Basta, Tara…! —la amargura en la voz de Sanem cada vez era más profunda—. Este es un castigo… pero no sé qué hice en la vida para merecerlo… amo a mi esposo, y soy una mujer correcta… ¿Qué hice, Tara? ¿Por qué? ¡¿Por qué?!
Tara saltó por un momento, pero tenía la confianza necesaria para abrazar a su señora y dejar que llorara en sus brazos por unos minutos.
Sin embargo, su secreto no duró mucho, porque en medio de todo el caos en el baño, Tara se separó de su señora, cuando vio una figura masculina que estaba abriendo la puerta con urgencia.
Sanem se giró de golpe y cubrió su cuerpo, pero para Kereem fue muy notoria la sangre en el agua.
—¿Qué está sucediendo? —preguntó.
Sanem temblaba en cuerpo completo, el aliento salió de su boca tratando de reprimir sus emociones, pero prontamente se desvaneció…
***
—Lo siento, señor… ella ha perdido al bebé… —Kereem apretó la mandíbula mirando en dirección de la cama, donde Sanem estaba completamente dormida, y ahora estaban pasando un tipo de suero para hidratarla.
—Ya lo sabe… nadie debe saber esto… —El médico asintió con respeto cuando Kereem se lo advirtió, y luego le informó:
—Estamos haciendo todos los exámenes… queremos determinar lo que…
—¡Han hecho miles de exámenes! Esto es de nunca acabar, nunca saben qué es lo que pasa… déjenos solos…
El doctor se retiró de la suite privada, de toda una planta reservada para la realeza, y Kereem esperó que cerrara la puerta, para pasarse la mano por la cara.
Si algo odiaba en este mundo, era ver una lágrima en el rostro de Sanem. Odiaba su sufrimiento y detestaba ver esa cara cuando la miraba, esos ojos que le decían que ella había fracasado, cuando lo único que le importaba era ella.
En pasos largos llegó a su cama y se sentó tomándole la mano para besarla.
No sabía qué estaba pasando, ella se veía cada vez más débil y no había forma de saber el porqué perdía a sus bebes.
Este último, solo lo había descubierto hace unas horas, y estaba seguro de que Sanem se lo había ocultado por temor de que pasara de nuevo.
Él la sintió removerse, y sus ojos se conectaron con ella cuando lo miró.
—Kereem…
—Shuuu… descansa… —ella negó rápidamente.
—¿Qué han dicho? Yo… no te lo pude decir antes… tenía la esperanza… —Kereem acarició su frágil rostro y negó.
—Nada de esto es tu culpa… buscaremos una solución, por ahora, solo me importa que tú estés bien.
Los labios de Sanem temblaron un poco.
—Lo siento… —Y Kereem apretó la mandíbula con impotencia.
—No, nunca… no es tu culpa. ¿Sabes que te amo? ¿Qué eres, la mujer del Emir? Mi mujer… —Kereem intentó sonreír para ella, pero la tristeza en el rostro de Sanem no podía desaparecer.
—¿Qué vamos a hacer, Kereem? Son cuatro… cuatro embarazos fallidos… ¿Y tu reunión? Se supone que debería estar a tu lado apoyándote… era una reunión importante.
Kereem negó todas las veces, apretó su rostro y besó su boca.
—Lo sabes Sanem… y todo el mundo lo sabe. Tú eres lo más importante para mí, y nunca, escúchame bien, nunca nada nos separará, ni esto, ni nada…
Sanem cerró los ojos cuando los labios de Kereem besaron su frente y luego ella tomó su rostro para hacer que la mirara.
—Kereem… creo que es hora…
—¿De qué estás hablando?
—Sabes de lo que hablo… sabes la situación del palacio… tu padre… Arabia…
—Sanem…
—Es hora, Kereem… solo yo sé que me amas, y nada me hará dudar de ello. No hay nada que pueda hacerme dudar de ti… pero es nuestro deber.
—Escucha, cariño…
—Kereem, por favor, escúchame a mí —Kereem frunció el ceño y pasó un trago grueso—. Tenemos diez años juntos… los años más hermosos que he vivido en toda mi vida… tengo treinta, y…
—Y eres demasiado joven… —él la interrumpió.
—Y no quiero ver, ni sentir que pierdo otro bebé… —continuó Sanem—. Yo me moriría del dolor… y creo que no puedo soportarlo más… —A Kereem le ardieron los ojos—. Debemos buscar otra esposa para ti, amor… es lo que tenemos que hacer…
—No… —Kereem arrojó las palabras como si fueran de hierro—. Escúchame bien, Sanem, yo nunca tendré una segunda esposa, y no pienso cambiar de opinión, jamás… eres y serás la única esposa del Emir de Arabia Saudí, y es mi última palabra…
Próximo LibroMe engañaste y lo vas a lamentar #3 SinopsisIsabella Cavour Castagna toda su niñez fue temerosa y estaba tan cansada de tener que esconderse en su habitación todo el tiempo por sugerencia de su hermana, no poder salir con sus amigas del colegio y no poder tener una vida normal como las chicas de su edad, añádele también a su hermano Luciano que prometía hacerle conocer placeres inimaginables, sí ella lo dejaba.Años después de que su vida tenga algunos cambios drásticos, en New York le tiende una trampa alguien en quién ella tenía puestas sus ilusiones y pensaba que la veía al fin con otros ojos,descubrir eso desatará el demonio dormido que había en ella, no se detendrá ante nada ni ante nadie, hasta que él lo lamente por su engaño.Emilio Picarello es un total y completo hijo de puta, pero nadie sabe de sus gustos salvajes y de como disfruta de lastimar a la mujer que un día lo uso Alessandra,todo iba bien para él hasta que su jefe lo obliga a pa
Sigo observando desde la ventana que da al jardín como están haciendo las decoraciones en la mesa y suena el timbre así que camino a la sala para recibir a quién viene de visita, espero a que abran la puerta, para ver qué quién vino es Bellarosa, mierda lo había olvidado también la invite, sin poder evitarlo mi mente me lleva a Gabriel, aunque sobrevivió aún no estoy lista para perdonarlo, él me lastimó quiso matarme en su desesperación de no perderme, Bella solo me dijo que estaba bien y que se estaba curando en New York que no me preocupara de nada.—¡Bellarosa amiga que emoción!, mírate y esa barriga como está de grande. ¿Russo aún te deja salir?—ella solo sonríe y me abre los brazos para que me acerque a darle un abrazo.—¡Nadie puede alejarme de ti Allecra!, ni siquiera el gruñón de tu marido, además vine a ver si la mocosa malcriada vino cambiada o está igual—está embarazada de un niño, que por cierto está próximo a nacer.—¡Basta!, Dante está igual ni quiso hablar con ella en t
Allecra¿Me imaginaba una vida así? No, para nada.¿Estoy contenta con las cosas que están pasando? Pues sí, no cambiaría a mi familia por nada del mundo.Luego está mí hermana, tan herida, tan enojada, aún no logro saber que le pasó y tengo tanta paciencia con ella, aunque a veces quiero hacerle caso a Dante y olvidarme de todo, dejarla vivir su vida y que cometa sus errores, pero la familia debe estar en las buenas y en las malas, hoy llega después de 4 años de haberse ido a estudiar a Australia la carrera de Diseño, se alejó del estúpido de su novio Nathan Rothschild, ojalá que cuando vuelva esa maldita sanguijuela no la busque más, tampoco es que me gusta la idea de ella y Emilio juntos pero no puedo evitar preocuparme.Como dice mi esposo, disfruto ser una mamá gallina, por otro lado la sorpresa que me dio Dante en nuestro aniversario fue maravillosa, después de cenar y ser el centro de atención de los medios como siempre, él reservó una suite con una pequeña piscina, jacuzzi, sa
DanteSi alguien me dijera hace 8 años atrás, que iba a tener una hermosa mujer y tres perfectos hijos como familia, te hubiera metido un tiro en la cabeza por querer pasarse de gracioso conmigo, jamás pensé que algo así me iba a pasar a mí.Pero resulta que todo ha ido muy bien, los mellizos tienen ahora 7 y la última niña 4, Niccolò es igual a mí en todo, Gianna y Lia son como su madre, tienen un carácter horrible y lloran muy poco.Allecra tiene a cargo de una parte su territorio, se graduó de la Universidad pero no ejerce su profesión decidió meterse de lleno en el negocio familiar y administra muy bien todo, se encarga de mantener a Isabella y guardar para el futuro de ella y de nuestros niños.Solo espero que en unos meses que Isabella tenga que regresar a la casa , haya mejorado su actitud de mierda, porque no voy a seguir soportando esa forma suya para llamar la atención.Nunca olvidaré que gracias a la ayuda de ella también pude regresar con Allecra, pero necesita aprender a
AllecraMe desperté muy tarde hoy , ¡Diablos, Isabella ya debe haberse ido a terminar el papeleo de sus estudios fuera del país!, hoy me levanto muy cansada, Dante ya está con los niños desayunando, apenas me siento en la cama ya lo estoy lamentando, mi estómago me hace correr al baño.¡Dios mío hasta cuándo tendré que soportar despertár con estos malestares!, una vez que no tengo nada más que vomitar, me lavo los dientes y salpicó un poco de agua en mi rostro.Suelto un suspiro de cansancio, cuando unas manos me levantan de dónde estoy apoyada en el lavamanos.-¿Allecra qué pasó hermosa?, ¿Te duele algo?-solo sonrió, Dante es así el piensa que soy una damisela en apuros que debe ser rescatada siempre.-No, todo está bien mi caballero de brillante armadura, no me pasa nada grave solo los malestares de siempre por el embarazo -decidí no tomar medicamentos, no es que ayuden de mucho tampoco.-¿Qué haces aquí y apoyada así?, me preocupa mucho, no quieres ir a ver otro doctor quizás te re
Los niños ya están durmiendo y Dante está encerrado en su despacho, Emilio está cerca de la puerta de salida dando vueltas como un león enjaulado, y yo estoy en la sala fingiendo leer una revista, minutos después baja Isabella, hablando con su novio en el celular, ignora a Emilio quién está en la puerta de salida mirándola muy furioso.Una vez que Isabella sale de la mansión, él la sigue y cierra con fuerza la puerta, corro a la ventana para ver qué se traen estos dos, están discutiendo fuertemente, Emilio la tiene agarrada del brazo y la está zarandeando, Isabella solo se ríe como si todo lo que está pasando fuera muy divertido, esto es demasiado, sin importarme nada abro la puerta y salgo.—¡Emilio, quita tus manos de mi hermana ahora!—él la mira con odio y la suelta para irse lejos de nosotras, camina sin mirar atrás.—¡Gracias Alle!, pero la próxima vez no te metas en mis asuntos, yo lo estaba manejando muy bien no era necesario que intervengas—camina hacia su auto, un Ferrari Po
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