El amanecer encontró a Isadora frente al espejo, contemplando el reflejo de una mujer a punto de casarse en las circunstancias más extrañas imaginables.
No había vestido blanco, no había flores ni música ni invitados llenando un salón, solo un traje de seda color marfil que Elena había conseguido durante la noche, simple y elegante, diseñado para una boda que nadie debía saber que estaba ocurriendo.
—Estás hermosa. —La voz de Elena llegó desde la puerta.
—Estoy práctica. —Isadora ajustó el coll