La farmacia estaba a tres calles.
Isadora caminó las tres calles en ocho minutos, que era el doble de lo que le tomaba normalmente, porque fue por el camino largo sin darse cuenta hasta que ya estaba frente al escaparate y se preguntó cuándo había girado a la derecha en lugar de a la izquierda.
Compró dos tests de marcas diferentes porque no confiaba en los márgenes de error de ninguno de los dos por separado. Compró también una barra de chocolate que no quería y un paquete de chicles que tampo