Dante pidió cita con el Registro Civil un lunes por la mañana.
Solo.
No le dijo a nadie a qué iba. No mencionó nada en el desayuno. No hubo señales previas que Isadora pudiera catalogar después y decir ahí tendría que haberlo visto venir. Solo salió a las diez con las llaves y el abrigo y volvió a las dos con la misma cara con que había salido, que era la cara de quien hizo algo que tenía que hacer y ya lo hizo.
Isadora lo supo por Elena.
A las tres de la tarde le llegó un mensaje: Dante estuvo