La foto nueva estaba en la fundación, no en casa.
Isadora la había puesto ahí la semana después de que la recibió del fotógrafo, en el pasillo del segundo piso, donde la luz de la tarde le daba bien y donde pasaba suficiente gente a lo largo del día para que no fuera solo decoración.
La había encargado en el verano.
Después de que Ferrán cayera y el expediente cerrara y la última cuenta del pasado quedara en el lugar que le correspondía. Cuando las personas de su vida ya estaban en sus lugares