La fotografía quemaba entre mis dedos como evidencia de un crimen que no había cometido.
—¿Qué es eso? —preguntó Sebastián, acercándose.
No pude responder. Las palabras se atascaron en mi garganta mientras mi mente procesaba las implicaciones. Víctor sabía del embarazo. Tenía fotos. Tenía pruebas de algo que todavía era nuestro secreto, algo que ni siquiera habíamos compartido con Carolina o el equipo cercano.
Sebastián tomó la fotografía de mis manos. Vi cómo su expresión pasaba de la confusió