Las semanas de aprobación tenían su propio ritmo.
No el ritmo urgente de los procesos con obstáculo activo.
El ritmo burocrático de los procesos que avanzan porque todos los obstáculos se han resuelto y lo que queda es el tiempo institucional que los organismos necesitan para procesar lo que tienen y llegar a la conclusión que los datos ya indican.
Valentina lo había aprendido en los treinta días de la Comisión Nacional de Valores.
Lo había aprendido antes, en el año del juicio.
El tiempo buroc