El segundo informe de Carolina llegó el lunes de la cuarta semana.
Valentina lo leyó en el despacho antes de que empezara la jornada.
Federico Astorga, el asesor externo del fondo de Buenos Aires, tenía un cliente recurrente que no aparecía en ninguno de sus perfiles públicos: una firma de consultoría estratégica con sede en Ciudad de Panamá que había facturado al fondo argentino por concepto de asesoría regulatoria en mercados emergentes durante los últimos cuatro años.
La firma panameña tenía