Las nueve semanas tenían su propio ritmo.
Valentina lo había aprendido en los procesos anteriores: los períodos de espera institucional no eran períodos pasivos. Eran períodos donde el trabajo que no podía hacerse mientras el proceso estaba cerrado se hacía de todas formas, de modo que cuando el proceso se abriera de nuevo uno llegara con más de lo que tenía antes.
La Comisión de Energía evaluaba.
Fuentes monitoreaba los movimientos de Meridional.
Carolina seguía el rastro de las sociedades int