La conversación sobre el nombre empezó en el coche.
No intencionalmente.
Valentina iba manejando hacia el consultorio del obstetra para la primera cita, Sebastián en el asiento del copiloto con el teléfono en la mano mirando cosas que claramente no le importaban tanto como la pregunta que llevaba días sin hacerle.
—¿Has pensado en nombres?
—Aún no sé si es niña o niño.
—Pero si es niña.
—Nos quedan cuatro meses para pensarlo.
—Pero si es niña.
Valentina dobló en Presidente Masaryk.
—¿Tienes alg