Sebastian
No duermo en toda la noche. Me acuesto temprano, convencido de que el cansancio hará su trabajo, pero las horas pasan lentas y mi mente sigue girando alrededor de lo mismo. Cada vez que cierro los ojos vuelvo a ver las fotos sobre la mesa, el recibo, la expresión de Clara cuando la acusé. Intento convencerme de que hice lo correcto, de que las pruebas estaban ahí, pero hay algo que no termina de encajar. Si realmente fue ella quien intentó extorsionarme, ¿por qué parecía tan confundid