Evelyn
—Sí, por supuesto… pasa —dice, haciéndose a un lado—. ¿Qué quieres hablar conmigo? Aunque ya puedo intuir de qué se trata.
Entro y el departamento huele a detergente y algo dulce. Camino despacio, aun sigo con la garganta irritada del vómito. Clara cierra la puerta y se queda de pie frente a mí, como si no quisiera sentarse por miedo a que eso haga la conversación más larga.
—Si lo intuyes… —digo, sacando el sobre amarillo del bolso con cuidado— entonces ya sabes que es sobre Sebastian y