Nathaniel
Me quedo paralizado cuando Clara me mira con esos ojos llenos de lágrimas y dice, con una serenidad que no encaja con la hora ni con la situación, que Evelyn se lo dijo. Durante un segundo el mundo parece comprimirse en esa frase, en esas palabras que golpean algo que creía perfectamente enterrado.
—¿Qué? —pregunto sin poder evitarlo—. ¿A qué te refieres con eso?
Ella sostiene mi mirada y repite, como si no hubiera nada extraño en lo que acaba de decir.
—Sí, ella me lo dijo.
Siento un