Clara
El beso me toma completamente por sorpresa.
No porque nunca haya pasado algo así entre nosotros, sino porque esta vez es distinto. No hay tensión, un juego de poder o un objetivo oculto evidente. Es impulsivo, directo… honesto. Y eso es precisamente lo que me deja en shock.
Durante unos segundos no reacciono. Mi cuerpo responde antes que mi mente, permito el contacto, siento el calor de sus labios, la firmeza contenida de su mano en mi brazo. Pero tan rápido como empezó, me separo.
Él me