Capítulo 6: La Mujer Que lloraba, Murió.
El momento en que Sofía pronunció el "sí" fue como sellar un contrato con el mismo diablo, pero uno que vestía trajes a medida y olía a triunfo. Sin darle tiempo a arrepentirse, Gerard ordenó al chofer cambiar de rumbo. Esa noche, Sofía no regresó al modesto apartamento que Joel le estaba arrebatando; en su lugar, la limusina se detuvo frente a una torre de cristal que desafiaba el cielo de Manhattan.
El penthouse era la definición misma de la elegancia minimalista y el poder. Al entrar, los