Joel ya no soportaba mas la situación, furioso, busca a Sofía en su propia casa.
—Señora Sofía... disculpe que la interrumpa —dijo la mujer, bajando la mirada.
Sofía levantó la vista de la pantalla, manteniendo su habitual serenidad.
—¿Qué pasa, María?
—Hay un caballero abajo, en el recibidor del ascensor. Dice que necesita hablar con usted de manera urgente. No quiso dar su nombre, pero insiste en que es un asunto de la familia Gelacio. Está... un poco alterado, señora.
Sofía dej