Sin perder el tiempo, me vestí con lo primero que pesque en la habitación, lo que después resulto ser una camisa que utilizaba para hacer ejercicio y los monos del pijama con la que había dormido anoche. Estaba emocionada por verla cuanto antes, definitivamente era toda una sorpresa tenerla aquí. ¿No debería estar en clase a esta hora?
Sonrió negando con la cabeza, mientras bajaba las escaleras de dos en dos. ¿A quién le importaba? La verdadera gloria era tenerla aquí en su “casa”. Aparentement