—¿Comeremos aquí? —pregunté observando el lujoso restaurante frente a mí. —¿No crees que es un poco exagerado para un almuerzo? —cuestioné siguiéndolo de cerca.
Alexey me observó como si me hubiese salido una tercera cabeza. Terminó por negar mis palabras, para luego abrir la entrada del lugar y permitirme entrar primero.
—No existe tal cosa. —afirmó tomándome de la mano para guiarme hacía adentro.
Rodé los ojos divertida, había olvidado que él no asistía a ningún lugar con menos de tres estrel