—Nunca me había dado cuenta. —afirmó encogiéndose de hombros. ¿Hablaba en serio? ¿Cómo podía no haber notado algo así en todo este tiempo? Debía ser una broma.
—No puede ser cierto cuando todos a tu alrededor se comportan de la misma forma en que lo hizo ese mesero. —Una mueca de incredulidad apareció en mi rostro.
—Es algo de ellos, no mío. —respondió con indiferencia. —En ese mundo solo soy un empresario, aquí no me conocen como el Boss. —afirmó seriamente. Bueno, ahí tenía un punto important