—Debo admitir que te superaste a ti mismo esta vez. —afirmé mirando todo.
Observe detenidamente el lugar dónde se supone que viviría a partir de ahora. Lo primero que vino a mi mente cuando entramos, es que era mucho mejor que cualquiera de los apartamentos que pensaba arrendar. Quede maravillada con lo que me rodeaba.}
—¿Lo apruebas? —preguntó el ruso desde la puerta. Lo cual me permitía recorrer la propiedad a mis anchas. Esbocé una sonrisa y asentí. Definitivamente me gustaba.
Alexey había m