Alexey me esperaba en la entrada, pero en lugar de salir, giró sobre sus pies para ir en dirección del comedor. Fruncí el ceño, confundida, ¿qué planeaba? No nos quedaba mucho tiempo como para estar perdiéndolo. Ya de por si iba tarde a mi trabajo. Desde anoche se estableció un acuerdo tácito entre nosotros para no hablar de lo que sucedió. Simplemente haríamos como que fue algo sin importancia, no cambiaría nada en ninguno.
—Pero ¿qué haces? —pregunté cuando lo vi tomando asiento en su silla d