—No deben subestimar al enemigo, nunca. —afirme seriamente. El Boss había tomado asiento en su escritorio y nos observaba detenidamente. Trate que eso no interfiriera en mi enseñanza. —Siempre estén atentas y preparadas para cualquier cosa.
Nunca me había infiltrado en una misión de este tipo. De hecho, por lo general asistía a fiestas importantes con mi familia para recaudar toda la información que necesitáramos. Al no tener ningún talento con las armas, esa era mi obligación.
Es muy impresion