—¿Crees que todavía esté grave? —le pregunté a Veronika. No tenía intención de que mi voz sonase tan desesperada, pero eso fue justamente lo que sucedió.
La hermana del Boss estaba sentada las escaleras unos metros a mi derecha. Era la primera vez que la veía tomar una actitud tan informal y no puedo negar que me sorprendió. Incluso la ropa que llevaba era totalmente ajena a lo que acostumbraba.
Tenía puesto unos leggins negros y la sudadera de un equipo de beisbol norteamericano. Su cabello ru