—Bueno… El tío Andréi y yo nos hicimos amigos desde que nos conocimos. Es muy divertido, siempre me hace reír hasta que duele la barriga. —explicó Dominika riendo.
La mire confundida, ¿Andréi? ¿Divertido? ¿Acaso el mundo se había puesto de cabeza y yo no me di cuenta? Nunca escuche algo tan inverosímil como eso. Sin embargo, ella parecía estar diciendo la verdad, genuinamente convencida de lo que decía. Muy raro.
—Incluso dijo que la mayoría de los juguetes que estaban en mi habitación los comp