Capítulo 46 Su Perdón

Después de desayunar, Silvina se puso en contacto con Tania. Y como era de esperarse, Tania llevaba rato esperándola.

Silvina no quiso hacerla esperar más, así que, escoltada por el chofer, fue al encuentro de Tania. Al llegar, Silvina lo despidió; pensaba regresar en taxi. No le gustaba sentirse vigilada o controlada, y menos con alguien siguiéndola todo el tiempo.

A pesar de que había pasado toda una noche, Tania aún no parecía digerir del todo el hecho de que ¡Leonel estaba casado! Y peor aú
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