—Mi padre rompió definitivamente con mi madre —comenzó Leonel con voz grave—.
Nunca volvió a esta casa, aunque de puertas para afuera fingían seguir siendo el matrimonio perfecto.
Para engañarme, incluso me enviaron a estudiar al extranjero.
Hizo una pausa breve antes de continuar:
—Fue entonces cuando conocí a Liliana... pero esa es otra historia.
Lo importante vino después. Cuando tenía veinticuatro años ocurrió algo que encendió por completo el odio de mi madre.
Mi padre decidió traer de vue