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Capítulo 215 Palabras que ya no pueden decirse

Leonel había seguido detrás todo el camino: cuando Tania aceleraba, él aceleraba; cuando Tania frenaba, él también lo hacía.

Con coches de tan alto rendimiento y el talento al volante de Leonel, era imposible que Tania lo dejara atrás. Al final, no le quedó más remedio que permitirle seguirlas hasta el final.

Al llegar a la residencia de los Martínez, Silvina y Tania entraron directamente. Silvina se retiró a su habitación a descansar, mientras Leonel aparcaba a cierta distancia, sin moverse, o
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Gabriela Rojas SaavedraTantas palabras no dichas, tantos inconvenientes , tropiezos generando complicaciones y conflictos, para qué? Hablar, decir lo que se piensa y sobretodo se siente, es lo que necesitan. Tampoco me gusta la actitud de la madre de Leonel no porque haya perdido sus piernas va a manipular a su hijo
Jessenia Moreta ValenzuelaPero por que no esterlalizan sus pensamientos, es difícil todo eso y doloroso, no hay forma de saber ni solucionar nada sino hablan
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