Leonel bajó la vista hacia la cena más sencilla que había tenido en su vida.
Sobre la mesa solo había dos tazones de fideos simples y un par de condimentos.
No era que nunca hubiese comido fideos con salsa de soya, pero los suyos solían venir acompañados de guarniciones que podían llenar una mesa entera.
Y en esta ocasión, los acompañamientos se limitaban a unas pocas tiras de verduras.
Frunció el ceño con visible desagrado.
Silvina lo observó y, al notar que él no parecía tener intención de mo