Con aquel pequeño episodio, los dos disfrutaron muchísimo del almuerzo.
Como Leonel tenía la mano herida, solo podía comer con la izquierda.
Al ver que le resultaba incómodo, Silvina tomó la iniciativa y le sirvió un trozo de comida que necesitaba tenedor.
Antes de que Silvina lo pusiera en el plato de Leonel, él ya se había inclinado y se lo comió directamente del tenedor de ella.
Silvina se quedó helada.
Ese hombre…
El mayordomo y Janet observaron la escena desde un lado, con el corazón rebos