Silvina dio una vuelta completa y por fin logró desbloquear todos los equipos del Área Uno.
¡Vaya! ¿Quién había puesto semejante regla absurda? ¡Hasta necesitaba su firma personal para poder usarlos!
Tania, en cambio, mostró una expresión totalmente despreocupada y comentó:
—No te esfuerces tanto, supongo que no estaremos aquí mucho tiempo.
¿Eh? ¿Qué quería decir con eso?
Con el maldito contrato que Leonel había puesto sobre la mesa, si Ruperto lo firmaba sería un milagro.
Ella no estaba presen