Capítulo 12 Regalos espléndidos

Benita estaba completamente incrédula.

Giró bruscamente hacia el alcalde y preguntó:

—¿Está usted seguro de que no se ha confundido? ¿Cómo va a ser por Silvina?

El alcalde la miró con una sonrisa entre sarcástica y divertida:

—Todavía no estoy tan ciego como para confundir nombres, hija.

En ese momento, la abuela Torres por fin volvió en sí.

Recordó que la noche anterior Silvina mencionó que iba a casarse.

Al principio, como Benita, pensó que el pretendiente no sería más que un nuevo rico sin c
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP