El sol ya comenzaba a descender sobre el horizonte de la hacienda Remington, tiñendo los campos con una luz dorada que danzaba entre las hojas y los pastizales. Los caballos corrían a lo lejos en un galope tranquilo, y los empleados terminaban las tareas del día. El aire tenía aquel olor fresco de tierra húmeda mezclado con heno y el sudor del trabajo bien hecho. En medio de todo aquello, montado sobre su imponente caballo negro, Diablo, Taylor Remington Miller se destacaba como la figura centr