El teléfono sigue en mi mano, la fotografía sigue ahí. Mi madre, la madre de Alaric, dos mujeres que pertenecen a mundos completamente diferentes o eso creía.
Porque ahora sé algo que no puedo ignorar: mi historia empezó mucho antes de que yo conociera a Alaric.
Alaric no habla y eso me preocupa porque conozco sus silencios.
Hay silencios de enojo, silencios de concentración, silencios donde está calculando qué hacer.
Pero este... este es diferente.
Es el silencio de alguien que acaba de descub