Fantasmas Reales.
Hay nombres capaces de detener el tiempo, este es uno de ellos.
—Tu padre.
La voz de Herrera no es fuerte, no necesita serlo, basta con esas dos palabras para que el aire parezca desaparecer de mis pulmones.
Nadie habla, nadie respira.
Solo escucho el rumor del viento atravesando los árboles y el lejano sonido de un camión pasando por la carretera, completamente ajeno a que, a pocos metros de allí, tres vidas acaban de cambiar otra vez.
Miro a Herrera.
Espero que rectifique, que diga que se equ