Antes.
El mundo parece detenerse, porque la mujer que pensé que solo me había visto esa noche... quizá llevaba mucho más tiempo formando parte de mi historia.
No sé cuánto tiempo permanecemos en silencio: tal vez son segundos, tal vez minutos, pero algo cambió porque hasta ahora creíamos que nuestra historia había empezado el día en que firmamos ese contrato.
El día en que dos desconocidos decidieron hacer un trato: yo necesitaba dinero, él necesitaba escapar.
Simple, frío, conveniente.
Pero ahora...