Te Elijo a Ti.
Durante varios minutos nadie habla, sigo mirando el anillo en mi mano.
Hace apenas unos meses habría dado cualquier cosa por quitármelo. Hoy... la idea de perderlo me duele más de lo que estoy dispuesta a admitir.
El silencio entre Alaric y yo ya no resulta incómodo, es extraño.
Antes necesitábamos llenar cada espacio con discusiones, ahora basta con caminar uno al lado del otro para entendernos.
Levanto la vista.
El edificio de ladrillos continúa frente a nosotros.
Oscuro, silencioso, esperand