Química Accidental.
La puerta de la habitación se cierra detrás de nosotros con un sonido seco que todavía me retumba en el pecho, como si el eco del evento, del juicio silencioso del padre de
Alaric y de todo lo que no dije en voz alta hubiera quedado atrapado entre esas paredes.
No sé en qué momento exacto dejamos el salón ni cómo terminamos aquí, solo sé que el aire ha cambiado, que la mansión parece más lejana aunque siga físicamente alrededor de nosotros, como si este cuarto hubiera sido arrancado del resto d