Errores Públicos.
El evento comienza antes de que siquiera ponga un pie en el salón principal, porque en este tipo de lugares la verdadera ceremonia no es lo que ocurre frente a todos, sino la forma en que te observan mientras crees que aún no estás siendo evaluada.
La mansión Armand está iluminada con una precisión casi quirúrgica: luces cálidas que suavizan lo suficiente como para parecer acogedoras, pero no tanto como para ocultar la estructura rígida del espacio, los arreglos florales demasiado perfectos, la